Paralizar el desahucio 🖐

¿Es posible paralizar un desahucio en España?.

Paralizar desahucio

El proceso judicial de desahucio express no deja de ser un trámite que requiere una serie de parámetros legales.

Se debe de acreditar la titularidad del inmueble o derecho a la posesión por parte de la parte demandante.

También se debe de acreditar la situación de ocupación sin justo título (en los casos de precario) o la concurrencia de una relación contractual en la que existe una causa de incumplimiento y por tanto rescisión contractual.

Es por todo ello que a pesar de que existen prácticas que pueden retrasar la tramitación y en la práctica paralizar el proceso, lo correcto es tratar de hablar directamente entre propietario demandante e inquilino demandado o entre letrados de las partes.

Se puede acordar la paralización y suspensión de la tramitación de mutuo acuerdo entre las partes en los casos en los que se considere que es viable o cuanto menos probable el entendimiento entre las partes.

Derechos y obligaciones en casos de desahucio:

Los derechos y las obligaciones de las partes son los que deben de hacerse valer en el procedimiento judicial.

El problema es que en muchos casos no existe prueba suficiente como para hacer valer los derechos.

Las partes de cualquier tipo de relación deben y se presupone que deben de obrar de buena fe.

El problema existe desde el momento en que alguna de las parte comienza a abusar y con mala fe pretende privar de derecho de las partes injustamente.

Es imprescindible la mediación y comunicación entre las partes o de una persona de su recíproca confianza o de profesionales como mediadores o abogados.

En un juicio todas las partes salen perjudicadas y se pueden llegar a producir situaciones de injusticia jurídica y moral.

  • Hay propietarios que injustamente se ven privados en un tiempo inaceptable de su inmueble por la lentitud del proceso.
  • Hay inquilinos u ocupantes que se ven privados del uso legítimo del inmueble en el que residen en un contexto de verdadero drama familiar que se debería de poder evitar.

No es lo mismo hablar de la paralización de un procedimiento de desahucio con buena fe, que con mala fe.

No es lo mismo exigir derechos sin querer cumplir las obligaciones propias que justamente lo contrario.

Las personas no tenemos problemas reales en la mayoría de los casos sino que las creamos por falta de entendimiento fruto del interés propio por el que mira cada una de las partes dejándose llevar por el egoísmo.

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