PENSAR CON LA CABEZA

PENSAR CON LA CABEZA:

 

En lo que se refiere a procedimientos judiciales, se debe de tratar usar la cabeza y no dejarse llevar por aspectos personales derivados de la injusticia de la situación de hecho, pues en lo que se refiere al arrendamiento de un inmueble, lo principal, será pensar en términos económicos, en la rentabilidad del inmueble, y en su mantenimiento en el mejor estado de conservación posible.

 

En dicho extremos, hemos de indicar, que el conflicto con el inquilino no es inteligente, y se debe de tratar de ceder en la medida de lo posible para evitar llegar a un desahucio express, y el enquistamiento de la relación, que podrá suponer que el inquilino a mala fe cause daños en la propiedad.

 

En definitiva, hay que tratar de ser claros y directos, pero relativamente permisivos, en el aspecto de que si se puede lidiar la situación y evitar el conflicto, perdonando una pequeña deuda (antes de que se vaya de las manos) será usar la cabeza y una decisión muy inteligente por parte del propietario, pues la vía judicial supone unos costes económicos y temporales que son mucho peores que la cesión en la condonación de deuda razonable, previa a la rápida interposición de la vía judicial si no es viable la negociación extrajudicial, normalmente en no más del tercer mes de impago de la renta, o equivalencia de renta con gastos pendientes de pago y retrasados.

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Cada caso es diferente, y por ello se recomienda tratar de usar el sentido común, y ante la duda, consultar a un profesional.

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