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PEDIR DAÑOS Y PERJUICIOS

En un proceso de desahucio no sólo supone un verdadero perjuicio el hecho de tener que acudir al proceso judicial con los costes, plazos y molestias que ellos supone, además la renta impagada que en muchos casos no puede cobrarse, o de poder hacerse de modo difcicultoso debido a la insolvencia del inquilino y deudor; además en muchos casos el inmueble arrendado ha sufrido verdaderos daños y perjuicios materiales, ya sea en los muebles, electrodomésticos, o en su estado general (paredes y pintura, suelos, instalaciones eléctricas, de agua, gas, calefacción.. etc) lo que deberá de ser reclamado de tal modo que la suma de la cantidad adeudada por la parte demandada será mayor, lo que no supondrá que pueda ser embargada, pues todo lo contrario la posibilidad de ejecutar satisfactoriamente la sentencia estimatoria que declarar la deuda dependerá de la solvencia del deudor, lo que supone que en muchos casos por no tener patrimonio embargable, o por tenerlo ya embargado por otros acreedores el cobro de la deuda puede ser verdaderamente complicado.

 

Efectivamente no existe ningún impedimento teórico para pedir la indemnización económica de los daños y perjuicios ocasionados con el alquiler poco diligente, pero en la práctica el efectivo cobro estará supeditado a la capacidad económica de la parte a la que se le haya declarado la deuda, con independencia de las personas que hayan residido en la vivienda.