ENTRADA VIOLENTA DEL PROPIETARIO EN LA VIVIENDA ALQUILADA

ENTRADA VIOLENTA DEL PROPIETARIO EN LA VIVIENDA ALQUILADA:

 

En este caso vamos a comentar una situación que ocurre con frecuencia, la duda del propietario agobiado por el incumplimiento de pago de su inquilino, con problemas de comunicación, que se plantea personarse en el inmueble mediante una entrada violenta.

 

Hemos tenido recientemente un caso en el que el propietario, harto de llamar y escribir al inquilino que no contesta a sus mensajes ni llamadas, y después de varias citas concertadas  a las que no asistió el inquilino, se planteo en un arranque de enfado, rabia e impotencia (desesperación derivada de la necesidad del dinero que no pagaba el inquilino, que le daba constantemente largas), acceder a la vivienda para ver el estado del mismo, esperar al inquilino hasta su llegada, e incluso cambiar la cerradura en el acto si fuera necesario. Pues bien, los acontecimientos ocurrieron del siguiente modo:

 

En la vivienda estaba una tercera persona, que permitió que accediera el propietario a la vivienda, marchándose en ese momento del piso y llamando a la Policía, que al ir a la vivienda encontró al propietario dentro de la vivienda alquilada, con la puerta cerrada y con una cerradura nueva. La situación es interpretable, ¿tuvo mala fe la ocupante de marcharse para llamar a la Policía cuando el propietario estaba en una actitud adecuada?o, ¿el propietario fue el que coacciono a la ocupante?. Finalmente denuncio el inquilino al propietario por allanamiento de morada y coacciones, tomándole declaración en los Juzgados de Instrucción de Plaza Castilla de Madrid, para posteriormente llegar afortunadamente a un acuerdo de retirada de denuncia y abandono de la vivienda del inquilino, gracias a mediación extrajudicial, pues lo único que habían tenido era falta de comunicación y entendimiento, siendo dos personas realmente razonables, pero en un mal momento de su vida debido a sus circunstancias personales, básicamente, necesidad económica.

El consejo en este caso, es, que NINGÚN PROPIETARIO ENTRE CON VIOLENCIA EN LA VIVIENDA ALQUILADA mientras el contrato no este resuelto, pues no sólo podrá ser denunciado en este caso por el inquilino con toda la razón por allanamiento de morada (aunque sea propietario, el uso y disfrute es del inquilino, cumpla, o no, sus obligaciones), e incluso podría ser denunciado verdadera o falsamente por supuesta sustracción de enseres, lo que puede suponerle verdaderos perjuicios al propietario que entra de modo violento, pues igualmente deberá de tramitar el desahucio express si no existe acuerdo, lo que será mucho más difícil después del conflicto generado.